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miércoles 16 de julio de 2008

18 novelas de ciencia ficción

A través de menéame, me encuentro con esta interesante lista de "32 novelas de ciencia ficción que debería leer". Obedientemente, me anoto otros 14 libros a la interminable lista de libros que debo leer algún día. Les dejo algunas anotaciones sobre los otros 18 que ya han pasado por mis manos.

1984 de George Orwell, Farenhait 451 de Ray Bradbury, Un mundo feliz de Aldos Huxley. De todas las novelas de la lista, estas tres son sin duda las que más trascienden del género de la ciencia ficción. Se trata de "distopías", futuros cercanos en los que se establece un orden social opuesto al útopico o ideal. Si hay que elegir una me quedo con 1984, la obra más importante e imperdible de toda la lista. Para los vagos está la película Equilibrium, que mezcla motivos tomados de cada uno de los tres libros con escenas de acción al estilo Matrix.

La máquina del tiempo de H.G. Wells. También se la podría considerar como una distopía. Pero a diferencia de las anteriores, no te deja esos incómodos escalofríos, esa senzación de que el mundo de pesadilla que describe ya está aquí a la vuelta de la esquina (senzación especialmente fuerte en 1984). Se aleja a un futuro mucho más lejano y simple, donde la evolución humana ha derivado en dos razas, los antiguos burgueses que viven felices, despreocupados e indefensos sobre la superficie, y los antiguos proletarios que viven bajo tierra, esperando aún para ejecutar su venganza.

Rebelión en la granja de George Orwell. La verdad es que no sé que hace este libro en un selección de libros de ciencia ficción. Más bien entraría en el género de las fábulas de animales como las de Esopo. Eso sí, Esopo nunca trató de cerdos a la cúpula del partido comunista soviético. Otro imperdible.

La fundación de Asimov. Originalmente una trilogía, luego se añadieron una cantidad de tomos más. Asimov es un genio de las vueltas de tuercas y los desenlaces inesperados. Hasta la mitad del segundo libro, es realmente atrapante, pero luego se le va la mano y retuerce demasiado, ahogando el argumento. Yo, Robot del mismo autor (también en la lista) me gustó mucho más, el cuento del Robot que emula a Descartes es impagable. El mejor cuento de Asimov, sin embargo, está en otra colección: Atardecer, de "Atardecer y otros cuentos".

El juego de Ender de Orson Scott Card. Me gustó más el argumento secundario que el principal, los dos niños genios que manipulan a la opinión pública sirviéndose de identidades virtuales utilizadas para internet, mediante las que logran poco a poco convencer a las grandes potencias de firmar un tratado de paz. Uno de los casos raros donde la secuela es mejor que el original, más que el Juego de Ender, recomiendo la segunda parte de la saga, "La voz de los muertos". También recomiendo el artículo humorístico de inciclopedia sobre la saga.

Mundo Anillo de Larry Niven. Muy imaginativo, me gustó mucho. De la parte en que explica la ingienería del mundo anillo no entendí ni jota, tuve que hacer un buen esfuerzo para imaginarme el anillo descripto. La tapa debería venir con una ilustración a prueba de tontos. Dejando eso de lado, como novela de aventuras es excelente. Lo que me molestó es que practicamente todos los personajes femeninos de la novela y de su continuación ("Los ingenieros del mundo anillo"), son putas. Por cada libro de Niven, para compenzar, habría que leerse uno de Ursula Le Guin, escritora de ciencia ficción feminista.

La naranja mecánica de Anthony Burgess. No sé que me gusta más si el libro o la película. Si son de los que quedaron fascinados con la película, vale la pena leerse el libro, y si no, también. Recomiendo el artículo de humor de inciclopedia sobre la película.

¿Sueñan los androídes con ovejas eléctricas? y Reporte Minoritario de Philip K. Dick. Philip K. Dick es el único escritor que conozco que las películas basadas en sus libros son mejores que los libros. Tiene ideas brillantes, pero como narrador no destaca. Mejor ver directo Blade Runner de Ridley Scott (basada en la primera), Reporte Minoritario de Steven Spielberg, o Total Recall de Paul Verhoeven, también basada en un cuento de Dick. Lo único que lamento de estas adaptaciones, es que Blade Runner no aprovecha suficiente las ideas de Dick sobre las réplicas robóticas de animales utilizadas a modo de mascotas. Las partes místico-religiosas, en cambio, me parece que Scott hizo bien en salteárselas.

Frankenstein de Mery Shelly. Shelly al igual que Dick, fue muy original con su idea, pero como novelista dejaba mucho que desear. Lo mismo se puede decir de Bram Stocker, el otro creador de un monstruo que se hizo más eco en el cine que en la literatura, el Conde Drácula.

Dune de Frank Herbert. Otro más con buenas ideas que no era buen redactor. En la novela hay personajes capaces de adivinar los pensamientos de otros personajes que a su vez son capaces de adivinar lo que el otro piensa que ellos piensan y así sucesivamente, hasta el hartazgo. A este no lo salva ni el cine, la versión cinematográfica es sencillamente paupérrima. No comprendo como el libro y la película son tan populares.

Neuromante de William Gibson y Viaje de 20.000 leguas submarinas de Julio Verne. Estos dos me aburrieron tanto que no los pude terminar. Al de Verne lo dejé al llegar al detallado catálogo de las plantas, rocas y bichos marinos que el capitán Nemo guarda en su museo subacuático. Gibson no me acuerdo a que altura me perdió como lector, en algún punto llega a acumular demasiadas descripciones detalladas de futurismos bizarros mediante neologismos de su cocecha. Espero algún día armarme de coraje para arremeter nuevamente contra estás dos obras, consideradas obras claves para la historia de la ciencia ficción.

Forastero en tierra extraña de Robert Heilein. Lo comenté en un post anterior.

Guía del autoestopista galácito de Douglas Adams. Esta magistral aplicación del humor absurdo a la ciencia ficción merece un post aparte. Proximamente.

lunes 16 de junio de 2008

¡Milagro! ¡El mudo habla!

Desde que lo leí por primera vez hace unos seis o siete años, no he dejado de preguntarme si el truco de Masseto de Lamporecchio podría funcionar hoy en día.

Nos cuenta Boccaccio en el Decamerón (publicado en 1351) , que Masseto, haciéndose pasar por tonto y sordomudo, obtuvo trabajo de horticultor en un monasterio de monjas. Todas las monjas, desde la más joven hasta la madre superiora, convencidas de que el discapacitado no tendría como dar a conocer a otros los pecados de las religiosas, solicitan sus favores sexuales.

Así que ya saben, si un día de estos me desaparezco y no publico más artículos en el blog, no se asusten, me fui de vacaciones y me alojé en alguno de los muchos conventos de la zona. En tal caso, para que no les falte de que reírse pueden leer el Decamerón. El libro es largo, pero no hace falta leerlo entero ni en orden, pueden elegirse sus cuentos al azar. La obra está divida en diez días, en cada día se cuentan diez cuentos. La mayoría de mis favoritos son del tercer día, el que menciono aquí es el primero, al lector vago le recomiendo empezar directo por allí.

Recomiendo también la versión cinematográfica del gran cineasta italiano Pier Paolo Pasolini. No es para partirse de la risa como el libro y es algo lenta en comparación con la agilidad narrativa de Boccaccio. Vale la pena más que nada por el estilo visual que le da Pasolini, una puesta en escena muy interesante con actores no profesionales y otras características del cine neorrealista italiano.

miércoles 11 de junio de 2008

Desenlace inesperado

"Sufrí dos grandes golpes en la vida. El primero cuando murió mi abuela. El segundo cuando todos se convierten en vampiros en Del Crepúsculo al Amanecer" - Leo C.



Hay que verla desde el principio para captar hasta que punto este giro es genial. No es sólo otra vuelta de tuerca que afecta a la trama, de un momento a otro cambia el género cinematográfico. Hay muchas películas de suspenso con giros impredecibles. Impredecibles, pero no inesperados, puesto que conociendo el género de los thrillers, aunque no sepamos predecir cómo se va a producir el cambio, sabemos con seguridad que hemos de esperar varias vueltas de tuerca, especialmente hacia el final. Quentin Tarantino (guionista) y Robert Rodriguez (director), en cambio, rompen completamente con todo el esquema y repentinamente, a la mitad, echan a la basura todas nuestras expectativas, incluyendo nuestras expectativas sobre los giros impredecibles.

Una película sobre criminales en fuga como tantas otras, en la que cabría esperar persecuciones policiales, escapes imposibles de último momento y demás, se convierte sin ningún tipo de aviso o señal previa, en otra película distinta, una película de vampiros. Si uno justo hubiera tenido que levantarse para ir al baño antes de la transformación, al volver pensaría que alguien ha cambiado de canal. El cambio es tan brusco que me recuerda a la brusquedad del inicio de La Metamorfosis de Kafka.

miércoles 30 de abril de 2008

El Holocausto a través del humor

Mañana es el aniversario del levantamiento del Ghetto de Varsovia según el calendario hebreo y en Israel se conmemora el Día del Holocausto, día en que se rinde homenaje a la memoria de los seis millones de judíos asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, en su industrial intento por exterminar a los judíos, al que denominaron "La solución final".

Tema grave, en principio no da para reírse. Yo no me cuento entre los que condenan cualquier chiste de humor negro sobre el tema como una imperdonable falta de respeto a las víctimas. Pero sí me parece que aunque sea un día al año es bueno parar y reflexionar, vale la pena tomarse el tema en serio. Tomárselo en serio no significa anular el humor, el humor bien entendido es cosa seria. Una muestra de ello es la película de Roberto Benigni, La Vida es Bella (1997). El film cuenta la historia de un padre judío que hace todo lo posible para que su hijo no se dé cuenta de la situación que está viviendo en la Italia de la Segunda Guerra, mediante la imaginación y el humor. Las cosas se complican cuando padre e hijo son enviados a un campo de concentración, pero el padre no se resigna y hace todo lo posible por ahorrarle el sufrimiento a su hijo.

La película ganó muchos galardones incluyendo los Óscar a la mejor película extranjera y al mejor actor. También causó una gran controversia por la forma en que trata el tema del holocausto. Los detractores afirmaban que muestra los horrores del Holocausto como si hubiesen sido una cosa liviana, incurre en varios imprecisiones en cuanto a la descripción de los hechos históricos (los campos de concentración no estaban ubicados con vista a tan hermosas y pastoriles montañas, por ejemplo), y toma el tema demasiado a la ligera. En cuanto a los errores históricos estoy de acuerdo. El cineasta tiene licencia artística, crea una obra de ficción que no tiene obligación de apegar a la verdad histórica, pero por otro lado, sus películas contribuyen más que cualquier libro de historia a formar la imagen sobre el tema que queda grabada en el subconsciente popular, lo que conlleva una responsabilidad que no debería ser ignorada.

Lo que no comparto es la condena al uso del humor. Hay muchos métodos para tratar el tema, no todos tienen por qué acabar en lágrimas (La Vida es Bella te puede hacer derramar unas cuantas, pero ése no es el punto), el humor se puede aprovechar y no hay motivo para descartarlo. Benigni no se toma el Holocausto a la ligera, todo lo contrario, nos ofrece una película muy conmovedora sobre la posibilidad de amar y mantener la esperanza aún en las situaciones más crueles. Es cierto que el Holocausto sirve de trasfondo a la historia romántica y a la de amor filial, es decir, que es el trasfondo y no lo central. Pero el hecho que tome al Holocausto como ejemplo de la peor situación posible, demuestra que no le resta importancia. Uno podrá compartir o no la visión optimista del cómico italiano, pero su planteo es totalmente legítimo.

Aquí les dejo el trailer de la película:

martes 29 de abril de 2008

Ultimatum: mil millones de granos de arroz o bomba atómica a tu ciudad

Infinidad de veces se ha señalado cuán poco verosímiles son las películas de acción. Muchos han comentado sobre los cargadores de balas infinitos, la puntería imposible que siempre favorece al héroe, los golpes monumentales que sólo le dejan rasguños y demás. Se ha demostrado una y otra vez que las leyes de la física y la anatomía humana no tienen jurisdicción en la ficción hollywoodense.

Por otro lado, no suele prestarse la misma atención a la extraña dinámica macroeconómica que nos presentan estos mismos filmes. Me pregunto yo cómo es que hay tantos villanos que creen que es buen negocio chantajear al gobierno de los Estados Unidos, amenazándolo de arrasar las ciudades más pobladas del país si no les hace entrega de nosecuantos quintillones de dólares. Parece que no saben que de hacer efectiva su amenaza, la economía de la gran potencia se derrumbaría y su papel moneda pasaría a valer menos que su papel higiénico. Algunos van más allá lanzando un ataque preliminar para demostrar que deben ser tomados en serio, demostrando únicamente que los malos malísimos son también tontos tontísimos. Aterrorizar a la población no es el medio más efectivo para que los dólares que piensan cobran alcen su valor. Realmente merecen que Estevan Gaviota les patee el trasero.

Teniendo en cuenta la continuada y pronunciada devaluación de la moneda norteamericana este último año, combinada con la subida del precio del arroz en el mercado internacional, los terroristas harían mejor en exigir su paga en granos de arroz.

Para concluir el post sin romper la seguidilla de posts con videos, aquí les dejo uno relacionado con el tema. Tomado de la película Austin Powers:

miércoles 19 de marzo de 2008

Película recomendada: Rebecca (1940) por Alfred Hitchcock

No hay que ser un fan de Alfred Hitchcock para disfrutar de Rebbeca, si te gusten las películas de suspenso y eres una amante del buen cine ésta es una que no te puedes perder.

Maxim de Winter (Laurence Olivier) se casa en segundas nupcias con una joven tímida y humilde (Joan Fontaine) y la lleva consigo a vivir en su mansión. La nueva Lady de Winter tiene dificultades para ponerse en los zapatos de su predecesora, la difunta esposa anterior, Rebbeca de Winter, una dama sofisticada y elegante, entendida en las costumbres de la alta sociedad. La sombra de Rebecca, ampliada por la presencia de su fiel y tenebrosa ama de llaves (Judith Anderson) y los secretos de su marido, no dejará de acecharla. Cuando la segunda Lady de Winter empieza a indagar sobre las misteriosas circunstancias de la muerte de Rebbeca, el espectador puede empezar a cagarse en los pantalones sin sentirse avergonzado.

A diferencia de películas posteriores, Rebbeca no tiene ninguna escena de violencia física, nada de puñaladas, disparos ni pájaros enfurecidos. Aún así, logra mantenerte en un estado de suspenso permanente. Hitchcock es un genio en el arte de asustar por medio de las insinuaciones y en Rebbeca lo deja más que demostrado. También ayudan las brillantes actuaciones de Jon Fontaine y Judith Anderson (Olivier es reconocido como un actor excepcional, en mi humilde opinión en Rebbeca los aplausos se los llevan sus colegas mujeres).

"El autoplagio es estilo" decía Hitchcock. En Rebecca queda claro a que se refería. El que haya visto una de sus películas posteriores más conocida y aclamada - "Vértigo" - notará la similitud entre varias escenas de ambas películas. Y sin embargo, haber visto ya una de las dos películas no interfiere en el placer que causa ver la otra. Al contrario, el que ya haya visto Vértigo puede que desarrolle expectativas sobre Rebbeca que ayudarán a aumentar el suspenso o viceversa. No importa que película prefieran ver primero, con Hitchcock las sorpresas quedan garantizadas.

Otros datos (Gentileza de en.wikipedia):
- Ganó dos premios Óscar incluyendo mejor película.
- Fue nominada a otros nueve, incluyendo mejor actor, mejor actriz, actriz de reparto y mejor director.
- Fue la primera película producción norteamericana del director de origen británico.
- Fue filmada en Inglaterra.
- Es una adaptación de la novela del mismo nombre de la autora inglesa Daphne du Maurier.

Se recomienda también:
- Artículo humorístico sobre Hitchcock

sábado 12 de enero de 2008

Barack Obama versus Morgan Freeman

"El Quinto Elemento" es una de mis películas de acción favoritas. Recuerdo que la primera vez que la vi lo que más me impactó, no fueron los efectos especiales ni las escenas de acción. Mentiría si dijera que tampoco fue la espectacular Mila Jovovich en el rol de Lilu. Pero dejando de lado a la actriz ucraniana, lo que más me llamó la atención fue el personaje del presidente. Qué lejos está el día, pensé, en que un afroamericano pueda ser presidente de Estados Unidos en el mundo real y no sólo en una película. El Quinto Elemento se estrenó en 1997. Al año siguiente salió "Deep Impact", en la que el actor afroamericano Morgan Freeman también representa el papel de presidente.

No creí que aquello tuviera posibilidades de pasar de la ciencia ficción a la realidad en tan corto plazo. De la novela de Verne "De la tierra a la luna" hasta el aterrizaje del Apolo 11 pasaron más de 100 años, a la "Máquina del Tiempo" de H.G Wells la seguimos esperando, quién sabe cuanto tendremos que esperar por un presidente afroamericano, pensaba. Después de todo, un adelanto tecnológico siempre se puede tener la esperanza que eventualmente llegará, pero para esperar que superemos la xenofobia y alcancemos la tolerancia entre seres humanos, hay que ser mucho más optimista. Da la casualidad de que en ambas películas el planeta tierra está a punto de ser aniquilado por una amenaza externa ante la que el presidente es casi impotente. Me pregunto si esa coincidencia no revela en cierto grado el temor y rechazo de los estadounidenses a un presidente afroamericano, casi como si dijeran: "¿Un presidente negro? Sí, claro, el día que se acabe el mundo." Y sin embargo, la candidatura de Barack Obama parece indicar que no es tan así.

También la candidatura de una mujer, Hillary Clinton, es una señal de adelanto muy positiva. Aunque en su caso ya existan precedentes, otras mujeres que han gobernado potencias bélicas: Catalina la Grande, Margaret Thatcher, Golda Meir, entre otras. Sólo espero que si sale elegida, a diferencia de aquellas, no tenga que estar demostrando permanentemente que tiene los pantalones mejor puestos que cualquier hombre, y que se disponga a llevar adelante una política menos beligerante.

lunes 15 de octubre de 2007

Socialización en las wikis II: Sea divrtido y no estúpido

Continuación de "Socialización en las wikis I: Lenguaje".

Socialización según wikipedia: La socialización es el proceso mediante el cual los individuos pertenecientes a una sociedad o cultura [grupo o subcultura] aprenden e interiorizan un repertorio de normas, valores y formas de percibir la realidad, que los dotan de las capacidades necesarias para desempeñarse satisfactoriamente en la interacción social.


Un caso que ilustra hasta qu
e punto puede ser profundo nuestro proceso de socialización en una wiki es la política de inciclopedia: "Sea Divertido y No Estúpido". Se trata de una política que previene entre otras cosas contra el exceso de humor aleatorio, humor escatológico, exceso de lenguaje soez, insultos y referencias sexuales, como métodos humorísticos. Aquellos que no la cumplen son castigados, sus artículos son criticados duramente o borrados. Quienes la cumplen se ven recompensados, sus artículos serán mejor calificados y reconocidos por la comunidad, tendrán mejores posibilidades de ser destacados. Muchas veces tenemos que explicarle a algún novato frustrado por el borrado de su artículo, que es común que con el tiempo se va aprendiendo a escribir artículo que se atengan a nuestros estándares de calidad.


En mi caso interioricé la política a tal punto, que ha influido incluso en aquello que me hace reír y aquello que no. Antes de empezar a editar en uncyclopedia, de donde está tomada dicha política, me gustaba el humor aleatorio y disfrutaba en una mayor medida del humor escatológico, dos de los tipos de humor contra los que previene CSDYNE (Sí, también en incilopedia tenemos nuestras siglas: Cómo Ser divertido y No Estúpido). Hace poco vi la película humorística Kung Pow. Me resultó aburridísima, no sé cómo logré verla hasta el final. Mi conclusión fue que al director no le hubiese venido mal leerse CSDYNE un par de veces antes de torturar al público de esa manera. Me pregunto que hubiese pasado si la hubiese visto dos años antes. Es probable que no me hubiese despatarrado de la risa, pero quizás sí la hubiese disfrutado un poco más.


Se puede decir que he llegado a interiorizar nuevas normas y valores estéticos. Claro que quien viera la cantidad de humor aleatorio o escatológico que vemos quienes frecuentamos inciclopedia (lo vamos clasificando y eliminando, pero no sin que en el proceso lo sufran nuestros ojos), no necesita de ninguna norma para perderle el gusto. Se hace pesado con tanta repetición. Es el humor que repiten con más frecuencia los que no tienen cierta aspiración artística, humor que no exige casi ningún esfuerzo ni sofisticación. Si enciclopedia tiene el éxito que tiene es en parte gracias a que arrancamos esas malas hierbas. Aún así, ya sea como producto de la excesiva exposición a dicho material, por la interiorización de la política o por las expectativas de los demás inciclopedistas a cercca de nuestros artículos, es interesante ver hasta que punto podemos llegar a interiorizar los criterios que adoptamos en la wiki, que tan hondo cala en nosotros el proceso de socialización aún en el mundo virtual.