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domingo, 27 de mayo de 2012

El somnífero Alatriste

Encuentro a mi padre recostado leyendo por tercera o cuarta vez uno de los libros de la serie "El Capitán Alatriste" de Arturo Pérez-Reverte.
"Papá, qué estás haciendo, ¿te has vuelto masoquista?" - Le pregunto sorprendido.
"No" - me aclara - "me ayuda a dormirme".

Recuerdo cuando leí el primer libro de la serie a los 15 o 16, lo confieso: me gustó. Pero luego leí el segundo y el tercero y casi muero del aburrimiento. Se repite y repite, expone la situación de decadencia de España del Siglo XVII, una y otra vez. No tengo paciencia para los escritores que toman al lector por tonto, que tienen que explicarte veinte veces lo que queda claro la primera vez. El cuarto libro ya no llegue a leerlo. No conozco a nadie que haya leído los seis, ya me gustaría preguntarle a alguno que haya conseguido tal hazaña cómo lo logró, si acaso lo hizo por placer o como remedio contra el insomnio.

Al primer libro de la serie, que en su momento disfruté, le perdí el respeto después de leer "Los tres mosqueteros" de Alejandro Dumas. Entonces descubrí que la obra del español no es más que una muy burda adaptación del francés. Mi recomendación: si les gustan las novelas de ambientación histórica, con audaces espadachines e intrigas en la corte, vayan directamente al original.

Y hablando de Reverte y Dumas, otro bodrio del mismo autor: "El Club Dumas". Sigue dos tramas paralelas: la desaparición de un misterioso manuscrito de Alejando Dumas y una serie de asesinatos satanistas. Deja al lector en suspenso durante centenares de páginas, preguntándose que cuernos tendrá que ver una con la otra, cual es la misteriosa conexión. Llegas al final y la gran sorpresa: no hay ninguna relación. Uf, qué postmoderno, una novela de misterio donde el misterio es que no hay misterio. Qué estafa, no es para eso que uno compra un libro de ese género. Me quedó la sensación de que al empezar el libro el autor quería entrelazar ambos argumentos pero se le complicó y al final no se le ocurrió cómo. Hace bien Roman Polanski en la versión cinematográfica "La novena puerta", al escoger sólo una de las tramas (la satánica) e ignorar la otra por completo. Aún así, ni un genio como Polanski puede producir algo que valga la pena partiendo de tan pobre materia prima, la película también es un embole.

El que sí me gustó de Pérez-Reverte es "La Tabla de Flandes". Asesinatos según los movimientos de una partida de ajedrez plasmada en un lienzo holandés. Muy buena premisa.

sábado, 2 de julio de 2011

El Alquimista

Comentaba hace un par de anos que había visto una lista de los libros más populares en Israel, de la cual sólo me faltaba leer El Alquimista de Paulo Cohelo. Un conocido que estaba por tirar su copia a la basura me lo regaló. Así que me armé de valor y lo leí. Como sospechaba, no es la gran cosa. Un libro tedioso y repetitivo, que no para de martillarte 200 páginas con el mensaje que ya se entendió en el prólogo: crea en sí mismo, escuche a su corazón, cumpla sus suenos (su "historia personal" como lo llama Cohelo). Más que una obra literaria parece un libro de autoayuda.

Los personajes son inverosímiles. Empezando por el protagonista, Santiago, que estudió en un seminario para ser sacerdote, pero luego lo dejó para hacerse pastor por su gusto a viajar. Santiago emprende un viaje a las pirámides de Egipto. Con su educación es extrano que se sorprenda que existe un desierto de miles de kilómetros entre Tanger y Egipto. Bueno, vaya y pase si en el seminario no le ensenaron geografía, pero que tal algo de las sagradas escrituras? Cómo es que no reconoce el nombre del enigmático Malquisedeq Rey de Salem, mencionado en Génesis, Salmos y Epistola a los Hebreos (yo sólo conocía su aparición en Génesis, pero no estudié para cura!). Pero lo peor es el alquimista inglés, que viaja a cuenta de la fortuna de su padre, a pesar de su desesperación por llegar cuanto antes se traslada en camello. Por qué no se toma un puto avión y deja de quejarse ya? Cohelo podría haber salteado ese inconveniente ambientado la novela en tiempos remotos, ya que casi no hay referencias temporales, pero la sitúa a fines del siglo XX desde el prefacio.

El encuentro entre Santiago y Fátima, ese enamoramiento instantáneo tan platónico y exagerado suena falso y artificial. Que las damas me perdonen, pero parece que al pobre chico lo único que le hace falta es un buen polvo. Y qué me dicen del mensaje profundamente machista que le sigue? El sueno de Fátima como mujer del desierto, el sentido de su vida (su "historia personal"), es quedarse esperando a que su hombre vuelva. En comparación, la Penélope de Homero es toda una amazona.


Véase también:

viernes, 3 de septiembre de 2010

Tres novelas de David Brin

El efecto práctica
"El Efecto Práctica" fue el libro que despertó mi interés por este autor, lo leí ya tres veces y es por lejos mi novela de ciencia ficción favorita. Aunque premiado con varios Hugo, David Brin no es tan conocido ni tan aclamado como otros maestros del género, no alcanza la altura poética de Ray Bradbury, la inventiva y la profundidad filosófica de Isaac Asimov, etc. Dentro de su obra "El efecto práctica" tampoco se considera como la destacada, pero a mí ningún otro libro de ciencia ficción me resultó tan atrapante.
Está obviamente inspirada en "Un yanqui en la corte del rey Arturo" de Mark Twain. En el libro de Twain un hombre del siglo XIX recibe un golpe en la cabeza y se despierta en la Inglaterra medieval, en el de Brin un doctor en física del siglo XXI viaja a otro planeta y va a parar a una sociedad feudal. En ambos casos los viajeros son tomados por magos y recibidos con hostilidad por las autoridades, aprovechan sus conocimientos superiores en ciencia y tecnología para sobrevivir a todo tipo de amenazas. Sólo que el mundo al que arriba el físico de Brin tiene una curiosa peculiaridad, el "efecto práctica" que desafía las leyes de la termodinámica. El físico rescata a una princesa local e inician una larga y acelerada huida, con ayuda de su robot de exploración y de un extraño animalillo con forma de cerdo volador. Las tropas del maquiavélico señor feudal les pisan los talones, al borde de una guerra con el reino de la princesa rescatada. Quizás el secreto del efecto atrapante del libro sea la brillante adaptación del viejo esquema de los cuentos de hadas. El héroe que derrota al dragón (señor feudal) y rescata a la princesa utilizando la ayuda de algún objeto mágico (sus "adelantos" tecnológicos, como la rueda). Ya sabemos que dicho esquema adaptado a la ciencia ficción puede llegar a fascinar a una numerosa audiencia de cine, aunque a mí personalmente no me guste Star Wars.

Hombres de barro
En un futuro no muy lejano, existe una tecnología que permite crear duplicados de uno mismo hechos de barro que duran unas pocas horas o días. Cada duplicado tiene un color distinto según su utilidad, los verdes sirven para tareas de mantenimiento, los grises para tareas intelectuales, los blancos para los placeres sexuales, etc. Al final del día, antes de que se venzan y se descompongan, las copias de barro vuelven al humano original que puede elegir si recibir en su cerebro la memoria de lo hecho por sus duplicados. Un detective privado que utiliza sus duplicados en sus investigaciones, debe atrapar a su archienemigo: un huidizo bandido que vende copias piratas de personajes famosos. Al mismo tiempo, tiene que resolver la misteriosa desaparición de uno de los creadores de la nueva tecnología, por encargo de un no menos misterioso magnate de la industria de cuerpos de barro. La novela está bastante bien, aunque podría ahondar más en las potenciales implicaciones sociales, éticas y filosóficas del hipotético sistema de clonación. En este caso las secuencias de acción que tampoco están mal, no me resultaron tan atrapantes como para suplir del todo esa carencia en el nivel literario.

El cartero
Me había gustado mucho la versión cinematográfica de los noventas protagonizada por Kevin Costner. En un mundo post-apocalíptico, un hombre encuentra una uniforme de correo y una bolsa llena de cartas, se hace pasar por cartero para conseguir cobijo y comida en un pequeño poblado de sobrevivientes. La cosa se le va de las manos cuando otros comienzan a imitarlo y crean un servicio de correos de verdad. El sistema de correo renueva el patriotismo de la gente y la esperanza en la restauración de los antiguos Estados Unidos de América. Esta situación despierta el descontento de"El general", un hombre con delirios de grandeza que había aprovechado el vacío de poder para erigirse en líder, creando una banda paramilitar que se rige por la ley del más fuerte y abusa de los otros sobrevivientes. El argumento del libro es un bastante distinto, la esperanza no está puesta tanto en el correo y el resurgimiento del patriotismo, sino en unas super-computadoras que aún guardan los conocimientos tecnológicos perdidos con la caída de la civilización. Son varias las milicias que hostigan a los sobrevivientes, la que se enfrenta con el protagonista tiene un líder que más que en su carisma se apoya en una ventaja tecnológica que guarda en secreto. La película es mucho mejor que el libro.


Véase también: 18 novelas de ciencia ficción.

miércoles, 13 de enero de 2010

Cosmopolitan y Hermann Hesse

Trabajo nocturno en una zona tranquila y silenciosa por la que casi no pasa gente antes de la madrugada. Tengo que matar seis o siete horas sin otros medios de entretenimiento que la revista Cosmopolitan, edición israelí para el mes de enero del 2010, y la novela Siddharta (1922) del escritor suizo-alemán ganador del Premio Nobel, Hermann Hesse.

Una experiencia muy educativa y enriquecedora, a partir de estás dos inagotables fuentes del saber, en una misma noche aprendí que:

1. Lo que a los hombres más nos excita es sentirnos deseados.
2. La palabra OM tiene un gran poder espiritual, representa la unidad inherente de todas las cosas en el universo.
3. Si realmente quieres excitar a tu hombre pégale una palmada en el trasero durante el acto sexual, así le transmitirás que lo deseas por su cuerpo y no por su intelecto.
4. Pensar, esperar y ayunar. Esas son todas las habilidades que un hombre necesita para lograr cualquier meta que se proponga.
5. Por motivos evolutivos los hombres nos sentimos atraídos en forma instintiva a las mujeres de aspecto sano y con capacidad para procrear.
6. El saber es comunicable pero la sabiduría no. La sabiduría que un sabio intenta comunicar suena siempre a simpleza.
7. Las botas hasta la altura de la rodilla son el último grito de la moda en calzado femenino.
8. La iluminación no se puede obtener siguiendo ninguna doctrina ni a ningún maestro, ni siquiera al mismísimo Buda. La paz del espíritu sólo se puede alcanzar mediante la búsqueda independiente e individual.
9. Los hombres no disponibles son más atractivos. Por eso Justin Long es mucho más sexy desde que sale con Drew Barrymore.
10. El tiempo no es real, también el lapso que parece existir entre el mundo y la eternidad, entre el sufrimiento y la bienaventuranza, entre lo malo y lo bueno, [¿entre Hermann Hesse y Cosmopolitan?] es una ilusión.

lunes, 11 de enero de 2010

Volver al Edipo

La relación entre Volver al Futuro de Robert Zemeckis y Edipo Rey de Sófocles es tan obvia que resulta casi trivial mencionarla.

Edipo, advertido por el Oráculo de Delfos que su destino era matar a su padre y desposar a su madre, intenta evitar el cumplimiento de la profecía alejándose de su hogar en Corinto, partiendo hacia a Tebas. Sin saber que en Corinto era hijo adoptivo, mata por el camino a su verdadero padre, el rey de Tebas, y más tarde se une a su propia madre con quien procrea tres hijos-hermanos. Cuando finalmente se entera de cuanto la ha cagado se arranca los ojos y se exilia de la ciudad. La tragedia de Edipo, uno de los grandes clásicos de la literatura, se popularizó aún más a través de la interpretación de Sigmund Freud, quien vio en la obra de Sófocles una representación artística (sublimación) de lo que llamó Complejo de Edipo: el deseo de matar al padre y acostarse con la madre por el que, según él, pasamos todos a la edad de tres a cinco años.



Marty McFly no mata a su padre ni llega a consumar con su madre, pero por un período de tiempo llega a concretar perfectamente la fantasía del Complejo de Edipo, sustituir a su propio padre y ocupar su rol en su relación romántica con su madre. En lugar de matarlo, Marty cree estar salvándole la vida a su padre cuando evita que lo arroye un coche y es atropellado a su lugar. Pero de esta manera Marty quita a su padre de en medio, quedando en el mismo momento, el mismo lugar y la misma circunstancia que había desencadenado el enamoramiento inicial de su madre hacia a su padre. Para horror de Marty, las miradas de compasión y deseo de su madre hacia el pobre accidentado ahora van dirigidas a él.

McFly no viaja en el espacio, de Corinto a Tebas, sino en el tiempo, de la década del ochenta a la década del cincuenta. No lo moviliza el misterioso oráculo sino el aún más enigmático Doctor Brown con su máquina del tiempo, el DeLorean. Su esfuerzo por enderezar el curso del destino, no surge a raíz de la predicción profética del futuro, sino por los embrollos del viaje en el tiempo, la paradoja temporal que amenaza con eliminar su propio nacimiento. Me puedo imaginar a Sófocles leyendo con interés "La máquina del tiempo" de H. G. Wells, y escribiendo un guión similar. Estoy seguro de que si volviéramos a la antigua Grecia y le lleváramos una cámara filmadora, lo instáramos a mitigar su tendencia de dramaturgo trágico a arrancar ojos y repartir muertes violentas y horripilantes entre sus personajes, el resultado sería Volver al futuro. Aunque quizás se producirían algunas diferencias culturales un poco más bruscas si la Pepsi Diet, el Skateboard, el Rock and Roll y la nociva costumbre de mantener más de un televisor en la misma casa, se adelantaran de los años ochenta al siglo V a.c.

Un poco menos obvia y bastante menos comúnmente notada que la relación entre Volver al Futuro y Edipo Rey, es la relación entre Volver al Futuro II y otro clásico que según Freud también representa al Complejo de Edipo: Hamlet de William Shakespeare. Hamlet no puede matar a su padre, el rey de Dinamarca, y quedarse con su madre, puesto que su tío y hermano del difunto rey, ya lo ha hecho. El fantasma del padre asesinado se le aparece a Hamlet al principio de la obra y le ordena vengar su muerte. Pero a Hamlet, entre cuestionamientos existenciales, episodios de locura reales o fingidos, obra de teatro en la corte, viaje de ida y vuelta a Inglaterra, conversación con un cráneo y un largo etcétera, le lleva lo que puesto por completo en escena serían seis horas de drama, antes de darle muerte a su infame tío (y morir él mismo en la contienda, claro está). Según la interpretación freudiana, esa dificultad que tiene Hamlet para la acción no se debe a minucias existenciales, sino a que se siente identificado con su tío que ha puesto en práctica sus deseos más íntimos y censurables, atacarlo sería como atacarse a sí mismo. El tío y el sobrino representan la batalla de sentimientos encontrados que en la realidad se suelen dar dentro de una misma persona.



En Volver al Futuro II, Biff, el archi-enemigo de los McFly (padre e hijo), antiguo pretendiente de la madre en su época de adolescentes, viaja al pasado y lleva a cabo de modo literal y sin escrúpulos lo que Marty ya había hecho en forma más figurada y reprimida en la primera entrega de la trilogía, apartar al padre (lo mata) y quedarse con la madre. Aprovechando la misma codicia de Marty (codicia económica en sentido manifiesto y codicia sexual en sentido latente), se le adelanta en aplicar la idea de utilizar una revista del futuro con los resultados de los eventos deportivos, para hacerse millonario a través de las apuestas. Biff, al igual que el tío de Hamlet, comete el crimen, se hace con el reino y con la reina, mientras que Marty queda atrapado en un mundo de pesadilla, aunque más jocoso y no tan filosófico como el del trágico Hamlet. Biff lo hace todo mucho más explícito y brutal, como los implantes mamarios que confiere a la madre de Marty, pero el deseo es básicamente el mismo que el ya expresado anteriormente el propio Marty.

No sé por qué, pero me cuesta más imaginarme a Shakespeare dirigiendo una producción de Spielberg que a Sófocles, la Inglaterra del siglo XVII se me antoja menos propensa a las demencias futuristas. No importa, con Volver al Futuro III, la trilogía ya sí se aparta por fin de la tragedia griega y del teatro isabelino.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El maestro Maslíah

Hasta hace unos años solía decir que si tuviera que bajar al infierno, Leo Maslíah sería mi Virgilio. Algo pretencioso de mi parte, la verdad es que no conozco su obra en la profundidad en que Dante conocía la del poeta romano. Nunca tuve el privilegio de asistir a alguno de sus espectáculos y he escuchado poco de su música. Lo conozco más que nada a través de sus libros, aunque debo decir que me leí sólo cinco o seis de los veinte o treinta que lleva publicados. De todos modos, cuando empecé a leer sus textos a los 16 o 17 años, me dejó una impresión muy profunda.

El crítico ruso Viktor Shklovsky decía que lo que define al arte es su capacidad de producir "extrañamiento" (o "desfamiliarización", según qué traducción). Es decir, la capacidad de hacernos percibir aquellas cosas que solemos pasar por alto, que procesamos de forma automática sin prestarles demasiada atención, de tan acostumbrados que estamos a ellas. Para mí este concepto se ajusta como anillo al dedo a los escritos de Maslíah, nadie como Maslíah para desfamiliarizar el lenguaje y las convenciones literarias. Maslíah es capaz de explotar con fines humorísticos cada ambigüedad del lenguaje, desviar el significado obvio de una palabra o expresión y sorprendernos con una interpretación inusual, interpretación que sin embargo ya se encontraba allí, en la misma semántica de la palabra. Me ahorro los ejemplos y los invito a leer por ustedes mismos a Maslíah, en todos sus textos su peculiar estilo salta a la vista.

Para cualquier interesado en la narrativa latinoamericana, es imperdible su Carta a un escritor latinoamericano. Se recomienda también ver los videos de Maslíah en youtube y la entrada sobre Leo Maslíah en la inciclopedia.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Lo más gracioso del 2008

Aquí les dejo una lista de algunas de las obras más graciosas que leído o visto en el correr de este año.

Prosa
Trampa 22 (1961) de Joseph Heller. Este libro es sencillamente magnífico, genial, insuperable. No es únicamente el libro mas gracioso que leí este año, es también uno de los mas interesantes y cautivadores, de esas obras que mucho después de leerlas te siguen haciendo ecos en la cabeza, de esas que te sientes en la obligación de recomendar a cuantas más personas puedas. Agradezco a quienes me lo recomendaron a mí. Se trata de la historia de Yossarian, piloto estadounidense de avión bombardero sobre los finales de la Segunda Guerra Mundial. Yossarian es el antihéroe antipatriótico por excelencia, es decir, la única persona cuerda en ese absurdo mundo de locos, donde según él, todos quieren matarlo. Hará todo lo posible para eludir las misiones que le encomiendan y salirse del servicio militar, pero la trampa 22 se interpondrá siempre en su camino.

Teatro
Como gustéis (1599) de William Shakespeare. La verdad es que este año vi y leí mucho menos teatro del que me hubiese gustado. Me sigue gustando mas "Sueño de una noche de verano" del mismo autor, pero "Como gustéis" también tiene varios de los elementos que hacen a las comedias del Shakespeare tan divertidas e inquietantes: el bufón de ingenio agudo y mordaz, los enredos amorosos, la mujer que se disfraza de hombre que se hace pasar por mujer, la burla a las propias convenciones dramáticas. De esta obra viene la cita tan famosa: "Todo el mundo es un escenario. Y todos los hombres y mujeres meros actores".

Cine
Hollywood Ending (2002) de Woody Allen. ¡Dios bendiga a los franceses! Eso es todo lo que tengo para decir acerca de esta brillante comedia del gran cineasta neoyorquino. Los que ya la vieron sabrán a que me refiero, y los que no, véanla.


Entradas relacionadas:

martes, 21 de octubre de 2008

¿Quién inventa los chistes?

Hace poco me regalaron una recopilación de cuentos humorísticos de autores uruguayos, "Los escritores dan risa" de Ediciones de la Banda Oriental. Se trata de 18 relatos muy cortos, de 2 a 7 páginas cada uno, cada uno de un escritor uruguayo contemporáneo mejor conocido por escritos previos no humorísticos. La verdad es que yo conocía sólo a tres de ellos, incluyendo al internacionalmente aclamado Mario Benedetti. Me gustó especialmente el cuento de Mauricio Rosencof, "La oración del Negro Pamento", aunque más que chistoso se me hizo sumamente conmovedor. De tanto que me conmovió ya se lo mostré a otros cuatro emigrantes uruguayos, quienes por el contrario, sí lo encontraron gracioso y no tan emotivo. Así que quizás no haya que tomarme como referencia cuando digo que la colección no cumple con lo que promete su título, la mayoría de las narraciones no dan risa.

Otro relato que me resultó más interesante que gracioso, es "Uno sobre náufragos" de Hugo Burel. Me tomo el atrevimiento de citar un par de fragmentos que vienen muy a tono con la temática del presente blog:


Hay una pregunta que siempre me hago: ¿quién inventa los chistes? A poco que me lo planteo surge primero la duda y luego la respuesta: nadie. Ese es uno de mis misterios predilectos, porque hasta ahora no conozco datos fehacientes sobre los que se encargan de crear esas pequeñas joyitas de la narrativa oral que animan los velorios o hacen más soportables las salas de espera.

[...]

Rara vez los chistes pasan del dominio oral al papel. Se hacen recopilaciones, claro: chistes de judíos, de gallegos, de loros, de suegras, de rubias o pelirrojas. Pero esa es solo la parte visible del iceberg. Son las excepciones que confirman la regla: el chiste es un pájaro libre que revolotea unos momentos entre las personas, se posa sobre alguna, vuelve a volar y desaparece para dejar un rastro de carcajadas y ningún testimonio escrito de su existir. Otra de sus maravillas es reflejar, en su simpleza argumental y en las hipérboles o facilidades absurdas de sus argumentos, una determinada situación que refiere a un estadio de la Historia o una circumstancia social. Por ejejmplo, la segunda guerra mundial generó aquellos chistes que empezaban así: "Un inglés, un norteamericano, un francés y un ruso...". Hasta que un buen día se dejaron de producir y la secta varió el modelo o lo actualizó con "un judío, un palestino y un nortemaricano", como antes había hecho con "un francés, un vietnamita y un belga...".

martes, 9 de septiembre de 2008

Los primeros "Reality Shows"

Cada vez hay más y más diversos programas de "telerrealidad" o "reality shows". Si bien los nuevas versiones son cada vez más atrevidas e impactantes, el encanto inicial de los primeros programas del género se ha ido perdiendo. Les propongo que repasemos tres de las series pioneras en este floreciente arte del voyeurismo extremo:

Gran Hermano
Pista de Aterrizaje Número Uno, 1984. Varios miembros del partido compiten por cuestionar al régimen, llevar un diario íntimo, mantener relaciones sexuales con empleadas del Ministerio de Amor y unirse a los seguidores de Emmanuel Goldstein. Todo ello bajo la estrecha vigilancia del Gran Hermano. El vencedor es premiado con varias sesiones de tortura y lavado de cerebro. Ganador: Winston Smith.

Gran Homero
Grecia, Siglo V a.c. Para resolver la cuestión homérica todas las ciudades de la Hélade envian un recitador que sabe de memoria todos los versos de Homero. Antes de entrar al concurso a todos los participantes se arrancan los ojos para quedar en igualdad de condiciones. Al ganador se le atribuyen todas las obras de Homero y su ciudad puede jactarse de ser la verdadera cuna indisputable del gran poeta. Ganador: Hesiodo.

Andá a cantarle a Gardel
Buenos Aires, 1935. Los participantes compiten por ser la próxima estrella de tango y folklore rioplatense. Cada uno debe presentarle una canción a Carlos Gardel, quien las juzga y escoge al nuevo ídolo. Ganador: Astor Piazzola.

miércoles, 16 de julio de 2008

18 novelas de ciencia ficción

A través de menéame, me encuentro con esta interesante lista de "32 novelas de ciencia ficción que debería leer". Obedientemente, me anoto otros 14 libros a la interminable lista de libros que debo leer algún día. Les dejo algunas anotaciones sobre los otros 18 que ya han pasado por mis manos.

1984 de George Orwell, Farenhait 451 de Ray Bradbury, Un mundo feliz de Aldos Huxley. De todas las novelas de la lista, estas tres son sin duda las que más trascienden del género de la ciencia ficción. Se trata de "distopías", futuros cercanos en los que se establece un orden social opuesto al útopico o ideal. Si hay que elegir una me quedo con 1984, la obra más importante e imperdible de toda la lista. Para los vagos está la película Equilibrium, que mezcla motivos tomados de cada uno de los tres libros con escenas de acción al estilo Matrix.

La máquina del tiempo de H.G. Wells. También se la podría considerar como una distopía. Pero a diferencia de las anteriores, no te deja esos incómodos escalofríos, esa senzación de que el mundo de pesadilla que describe ya está aquí a la vuelta de la esquina (senzación especialmente fuerte en 1984). Se aleja a un futuro mucho más lejano y simple, donde la evolución humana ha derivado en dos razas, los antiguos burgueses que viven felices, despreocupados e indefensos sobre la superficie, y los antiguos proletarios que viven bajo tierra, esperando aún para ejecutar su venganza.

Rebelión en la granja de George Orwell. La verdad es que no sé que hace este libro en un selección de libros de ciencia ficción. Más bien entraría en el género de las fábulas de animales como las de Esopo. Eso sí, Esopo nunca trató de cerdos a la cúpula del partido comunista soviético. Otro imperdible.

La fundación de Asimov. Originalmente una trilogía, luego se añadieron una cantidad de tomos más. Asimov es un genio de las vueltas de tuercas y los desenlaces inesperados. Hasta la mitad del segundo libro, es realmente atrapante, pero luego se le va la mano y retuerce demasiado, ahogando el argumento. Yo, Robot del mismo autor (también en la lista) me gustó mucho más, el cuento del Robot que emula a Descartes es impagable. El mejor cuento de Asimov, sin embargo, está en otra colección: Atardecer, de "Atardecer y otros cuentos".

El juego de Ender de Orson Scott Card. Me gustó más el argumento secundario que el principal, los dos niños genios que manipulan a la opinión pública sirviéndose de identidades virtuales utilizadas para internet, mediante las que logran poco a poco convencer a las grandes potencias de firmar un tratado de paz. Uno de los casos raros donde la secuela es mejor que el original, más que el Juego de Ender, recomiendo la segunda parte de la saga, "La voz de los muertos". También recomiendo el artículo humorístico de inciclopedia sobre la saga.

Mundo Anillo de Larry Niven. Muy imaginativo, me gustó mucho. De la parte en que explica la ingienería del mundo anillo no entendí ni jota, tuve que hacer un buen esfuerzo para imaginarme el anillo descripto. La tapa debería venir con una ilustración a prueba de tontos. Dejando eso de lado, como novela de aventuras es excelente. Lo que me molestó es que practicamente todos los personajes femeninos de la novela y de su continuación ("Los ingenieros del mundo anillo"), son putas. Por cada libro de Niven, para compenzar, habría que leerse uno de Ursula Le Guin, escritora de ciencia ficción feminista.

La naranja mecánica de Anthony Burgess. No sé que me gusta más si el libro o la película. Si son de los que quedaron fascinados con la película, vale la pena leerse el libro, y si no, también. Recomiendo el artículo de humor de inciclopedia sobre la película.

¿Sueñan los androídes con ovejas eléctricas? y Reporte Minoritario de Philip K. Dick. Philip K. Dick es el único escritor que conozco que las películas basadas en sus libros son mejores que los libros. Tiene ideas brillantes, pero como narrador no destaca. Mejor ver directo Blade Runner de Ridley Scott (basada en la primera), Reporte Minoritario de Steven Spielberg, o Total Recall de Paul Verhoeven, también basada en un cuento de Dick. Lo único que lamento de estas adaptaciones, es que Blade Runner no aprovecha suficiente las ideas de Dick sobre las réplicas robóticas de animales utilizadas a modo de mascotas. Las partes místico-religiosas, en cambio, me parece que Scott hizo bien en salteárselas.

Frankenstein de Mery Shelly. Shelly al igual que Dick, fue muy original con su idea, pero como novelista dejaba mucho que desear. Lo mismo se puede decir de Bram Stocker, el otro creador de un monstruo que se hizo más eco en el cine que en la literatura, el Conde Drácula.

Dune de Frank Herbert. Otro más con buenas ideas que no era buen redactor. En la novela hay personajes capaces de adivinar los pensamientos de otros personajes que a su vez son capaces de adivinar lo que el otro piensa que ellos piensan y así sucesivamente, hasta el hartazgo. A este no lo salva ni el cine, la versión cinematográfica es sencillamente paupérrima. No comprendo como el libro y la película son tan populares.

Neuromante de William Gibson y Viaje de 20.000 leguas submarinas de Julio Verne. Estos dos me aburrieron tanto que no los pude terminar. Al de Verne lo dejé al llegar al detallado catálogo de las plantas, rocas y bichos marinos que el capitán Nemo guarda en su museo subacuático. Gibson no me acuerdo a que altura me perdió como lector, en algún punto llega a acumular demasiadas descripciones detalladas de futurismos bizarros mediante neologismos de su cocecha. Espero algún día armarme de coraje para arremeter nuevamente contra estás dos obras, consideradas obras claves para la historia de la ciencia ficción.

Forastero en tierra extraña de Robert Heilein. Lo comenté en un post anterior.

Guía del autoestopista galácito de Douglas Adams. Esta magistral aplicación del humor absurdo a la ciencia ficción merece un post aparte. Proximamente.

domingo, 6 de julio de 2008

Clásicos de la literatura y del humor

Algunos ejemplos de comedias, parodias y sátiras, obras maestras que se ganaron su lugar en el canon de la literatura occidental:

El Decamerón de Giovanni Boccaccio (1351). Colección de cuentos. Un grupo de diez jóvenes aristócratas se escapan de la peste bubónica que estalla en Florencia. Se retiran al campo por diez días. Para pasar el tiempo cada, día uno de ellos cuenta un cuento. Se trata de una recopilación de cuentos folclóricos, llenos de engaños, sexo y corrupción clerical. Le dediqué una entrada anterior más detallada.

El sueño de una noche de verano de William Shakespeare (1595 - 1600). Deben existir miles de comedias de enredos, esta es mi favorita. Me gusta, sobre todo, la sutileza con la que sugiere que la Reina Victoria desea en su fuero más íntimo, hacérsela dar por un burro, si se me permite una interpretación algo osada. El otro que se toma sus libertades interpretativas es Woody Allen, quien la llevó una versión algo particular a la pantalla grande.

Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes (1605 - 1615). Alguien me dijo una vez que si no entiendo lo que es el humor, debería tomar los dos pesados tomos del Quijote y usarlos para machacarme la cabeza hasta que se me filtre la idea. La verdad es que preferiría darme los trescientos azotes que hacían falta a las posaderas de Sancho para desencantar a la sinpar Dulcinea. La otra opción es leerlo.

Cándido o el optimismo de Voltaire (1759). El filósofo alemán Leibiz sotenía que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Su colega francés no era del mismo parecer, cosa que demostró sobre la carne de Cándido, seguramente el personaje más desgraciado de la historia de la literatura. Los únicos que quizás puedan competir son los demás personajes de la misma novela, el filósofo Panglós, la hermosa Cunegunda y la anciana, que en conjunto sufren de violaciones, enfermedades venereas, canivalismo, exilios, secuestros, terremotos y naufragios, por nombrar las desgracias más leves. Y todo ello en unas escasas ochenta páginas, más o menos, dependiendo de la edición.

Cuentos Petersburgueses de Nikolai Gogol (1835 - 1842). Colección que reune los cuentos de Gogol cuyo argumento ocurre en la ciudad de San Petersburgo. Incuye dos de sus mejores cuentos, "La nariz" y "El sobretodo". La Nariz es mi favorito, la idea de despertarse sin nariz para descubrir luego que el dichoso órgano tiene vida social propia me parece genial. Ni siquiera 160 años después, cuando este tipo de personajes ya hace tiempo que dejaron de ser impensables, no encuentro ocurrencias tan divertidas como las del narigón ucraniano. "El Sobretodo" es la favorita de Dostoyevski, refiriéndose a los escritores rusos posteriores afirmó: "Todos descendemos de 'el sobretodo' de Gogol".

La cantante calva de Eugene Ionesco (1950 - 1952). El argumento de esta obra de teatro es dificil de sintetizar, ya que es completa e irremediablemente absurdo. Contarles de que trata sería un contrasentido, pues trata de la imposibilidad de la comunicación. Si sus cabezas no han explotado aún ante semejante paradoja (más después de los golpes recibidos con El Quijote), aprovechen para leerse la obra principal de uno de los grandes maestros del humor absurdo.


Para que no se levanten de sus tumbas y vengan a acecharme, les recomiendo googlearse también a Terencio, Aristófanes, Plauto, Francois Rabelais, Francisco de Quevedo y Moliere, quienes no pueden estar ausentes de las listas de grandes. Si me estoy salteando a alguno, le ruego que tenga piedad.

lunes, 16 de junio de 2008

¡Milagro! ¡El mudo habla!

Desde que lo leí por primera vez hace unos seis o siete años, no he dejado de preguntarme si el truco de Masseto de Lamporecchio podría funcionar hoy en día.

Nos cuenta Boccaccio en el Decamerón (publicado en 1351) , que Masseto, haciéndose pasar por tonto y sordomudo, obtuvo trabajo de horticultor en un monasterio de monjas. Todas las monjas, desde la más joven hasta la madre superiora, convencidas de que el discapacitado no tendría como dar a conocer a otros los pecados de las religiosas, solicitan sus favores sexuales.

Así que ya saben, si un día de estos me desaparezco y no publico más artículos en el blog, no se asusten, me fui de vacaciones y me alojé en alguno de los muchos conventos de la zona. En tal caso, para que no les falte de que reírse pueden leer el Decamerón. El libro es largo, pero no hace falta leerlo entero ni en orden, pueden elegirse sus cuentos al azar. La obra está divida en diez días, en cada día se cuentan diez cuentos. La mayoría de mis favoritos son del tercer día, el que menciono aquí es el primero, al lector vago le recomiendo empezar directo por allí.

Recomiendo también la versión cinematográfica del gran cineasta italiano Pier Paolo Pasolini. No es para partirse de la risa como el libro y es algo lenta en comparación con la agilidad narrativa de Boccaccio. Vale la pena más que nada por el estilo visual que le da Pasolini, una puesta en escena muy interesante con actores no profesionales y otras características del cine neorrealista italiano.

lunes, 2 de junio de 2008

El Nombre de la Risa

Aquí les dejó un par de fragmentos de "El Nombre de la Rosa" de Umberto Eco. Si alguien aún no lo leyó le recomiendo evitar los siguientes spoilers y leerlo íntegro. Si no tienen paciencia para sus cerca de 700 páginas, recomiendo que lean al menos desde el penúltimo capítulo dedicado a la noche del séptimo día, de allí están tomados los siguientes fragmentos. A quienes ya lo leyeron los invito a refrescar esta reflexión sobre la naturaleza del humor.


Contexto: El monje investigador Guillermo se enfrenta al bibliotecario ciego Jorge, tras descubrir que él es causante de las misteriosas muertes de varios monjes de la abadía. Jorge había untado con veneno las páginas de un libro prohibido que no quería que fuese leído por los demás monjes. Al hojearlo, los monjes curiosos morían envenenados. Guillermo intenta adivinar el contenido del libro sin arriesgarse.

"Quiero ver el segundo libro de la Poética de Aristóteles, el que todos consideraban perdido, o jamás escrito, y del que guardas quizás la única copia [...].

La comedia nace de las komai, o sea en las aldeas de los campesinos: era una celebración burlesca al final de una comida o una fiesta. No habla de los hombres famosos ni de gente de poder, sino de seres viles y ridículos, aunque no malos. Y tampoco termina con la muerte de los protagonistas. Logra producir el ridículo mostrando los defectos y los vicios de los hombres comunes. Aquí Aristóteles ve la dispocisión a la risa como una fuerza buena, que puede tener incluso valor cognoscitivo, cuando, a través de enigmas ingeniosos y metáforas sorprendentes, y aunque nos muestre las cosas distintas de lo que son, como si mintiese, de hecho nos obliga a mirarlas mejor, y nos hace decir: Pues mira, las cosas eran así y yo no me había dado cuenta. La verdad alcanzada a través de la representación de los hombres, y del mundo, peor de lo que son o de lo que creemos que son, en todo caso, peor de como nos los muestran los poemas heróicos, las tragedias y las vidas de los santos [...]"



Otras recomendaciones:

viernes, 18 de abril de 2008

Groqueando la risa

"Forastero en tierra extraña" (1961) de Robert A. Heinlein es una novela que fue muy popular entre los hippies de los sesenta, en aquella época alcanzó un estatus como novela de culto similar al de "Dune" de Frank Herbert y el de "El Señor de los Anillos" de J.R.R. Tolkien. El libro cuenta la historia de Michael, hijo de una pareja de astronautas, único sobreviviente de la primera expedición humana a Marte, que se cría entre Marcianos. Veinte años más tarde la segunda expedición lo trae a la tierra. En la primera parte del libro Michael se dedica a "groquear" a los seres humanos, es decir, a comprenderlos y a compenetrarse con ellos en profundidad. Una vez que completa tan ardua tarea, en la segunda parte se dedica a esparcir ideas revolucionarias sobre las relaciones humanas, la sexualidad, la religión, el canibalismo y la muerte.

La cualidad humana que a Michael más trabajo le cuesta groquear es la risa. Sólo después de groquear el concepto de humor, declara que su comprensión de la humanidad es completa. He aquí un extracto del libro (traducción propia):

Se pararon por un buen rato frente a una jaula que contenía una numerosa familia de monos capuchinos, mirándolos comer, dormir, cortejar, corretear desorientados por la jaula mientras Jill les lanzaba cacahuates a pesar de las señales de 'no alimentar a los animales'.

Le lanzó un cacahuate a un mono de estatura mediana, antes de que éste alcanzara a comerlo, un macho de de mucho mayor tamaño no sólo le robo el cacahuate, sino que le dio una golpiza y luego se marchó. El pequeñuelo no hizo ningún intento por perseguir a su atormentador, se agachó en la escena del crimen, apoyó sus patas traseras sobre el piso y rechinó su furia impotente. Mike lo miraba solemnemente. De repente, el mono maltratado se apresuró hacia el otro extremo de la jaula, escogió a un mono aún más pequeño, lo zarandeó y le dio una tunda más dura que la que él mismo había recibido, después de lo cual pareció relajarse. El tercer mono se alejó arrastrándose y lloriqueando, encontró refugio en los brazos de una hembra que tenía en su espalda uno más pequeño aún, un bebé. Los otros monos no prestaron atención a nada de aquello. Mike hechó la cabeza hacia atrás y se arrojó a reir y a reir de manera incontolable. Se detuvo para tomar aliento, le salieron lágrimas delos ojos, empezó a temblar y a hundirse en el suelo mientras seguía riéndose.

[...] He hallado por qué las personas se ríen. Se ríen porque duele tanto... porque es lo único que calma el dolor.”


No creo que Michael haya logrado groquear el humor en todas sus funciones y todos sus matices, pero no hay duda que muchas veces su descubrimiento resulta cierto: "¿De qué me río? Me río para no llorar".

martes, 15 de abril de 2008

Uruguay rompe el Record Guines de asado

El pasado domingo se celebró en Montevideo el mayor asado del mundo. En una parrilla de kilometro y medio de largo 1253 asadores asaron 12.000 kilos de carne para 23.000 comensales.

Una cosa así sólo podía ocurrir en Uruguay. Como bien informa el artículo sobre Uruguay en la inciclopedia, Uruguay es el país con menor cantidad de seres humanos por vaca en todo el mundo. Por cada bovino, hay solamente 0.21 personas. Según la inciclopedia, Uruguay es un "tambo gigantesco con las proporciones de un pequeño país". Sería más preciso decir que es un gran complejo agropecuario-industrial que incluye tambo, matadero, frigorífico, distribuidora y varias cadenas de restaurantes-parrillada.

La exportación de carne vacuna es una de las principales fuentes de ingreso del país, pero al mismo tiempo es también una de sus principales amenazas. Tal como lo vaticina el profeta del humor, Leo Masliah, en su libro Tarjeta Roja, es sólo cuestión de tiempo antes de que los novillos se revelen y tomen Montevideo por asalto. Espero que el Instituto Nacional de Carnes (Sí, así es, Uruguay tiene una institución con ese nombre ¿acaso les sorprende?), haya tenido en cuenta estas alarmantes predicciones a la hora de seleccionar las vacas a asar.


Nota: Este post se suponía debía ir acompañado de fotografías del evento, pero nuestros corresponsales aún no han terminado la digestión, sepan disculparnos. Esperamos que terminen antes del asado tradicional de fin de año.

Noticias relacionadas:

Imagen más grande y de mejor calidad aquí. Autor: Eric.

viernes, 28 de marzo de 2008

Orígenes del Asteroide B612

Para los que preguntaban de dónde tome el título de este blog, o por qué lo tomé de allí donde lo tomé. Aquí les dejo la explicación:


Este blog ha sido visto sólo una vez con el telescopio en 1909, por un astrónomo turco.


Este astrónomo hizo una gran demostración de su descubrimiento en un congreso Internacional de Informática. Pero nadie le creyó a causa de su manera de vestir. Las personas grandes son así.

Felizmente para la reputación del asteroide B 612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el vestido a la europea. Entonces el astrónomo volvió a dar cuenta de su descubrimiento en el 2007 y como lucía un traje muy elegante, todo el mundo aceptó su demostración.


La historia completa en: International Journal of Internet Studies

domingo, 16 de septiembre de 2007

La Wikipedia de Babel.

No seré el primero en trazar una analogía entre un cuento de Jorge Luis Borges y la wikipedia. La relación entre "La Biblioteca de Babel" y wikipedia es notoria. El cuento de Borges describe una biblioteca infinita y eterna que contiene todos los volúmenes con todas las combinaciones de 25 caracteres que pueden existir, todos los volúmenes posibles en todos los idiomas conocidos y desconocidos con todas las posibles erratas. La inmensidad que ha cobrado wikipedia, el afán de crear enciclopedias libres en todos los idiomas, el cometido de la fundación wikimedia por un mundo en el que cada persona tiene libre acceso a la totalidad del conocimiento humano, nos pueden recordar la incomensurabilidad de La Biblioteca de Babel.

Por su puesto, hay diferencias, la Biblioteca de Babel es aún más abarcativa, contiene no sólo lo el conocimiento humano, también todo lo que aquello que el hombre no sabe y todos los posibles sinsentidos y disparates, incluyendo volúmenes que sólo contengan la repetición de un mismo caracter. Wikipedia intenta dejar mucho afuera, todo aquello que va contra sus políticas, aunque a veces da la impresión de que sí logra acumular en sus historiales todas las posibles erratas habidas y por haber. Lo que no recoge wikipedia, lo recogen los otros proyectos de la fundación wikimedia o las otras wikis que circulan por la red. Se podría pensar en la suma de todas las wikis como algo más análogo a la Biblioteca de Babel. O quizás haya que tomar en cuenta todo el contenido publicado en la red (Aunque no creo que Borges hubiera meditado reservarle una sección tan grande de la biblioteca a la pornografía).

De todos modos, comparar a Wikipedia con la Biblioteca de Babel no es necesariamente un forma de alabanza a su enormidad, se puede tomar también como una señal de alarma. Recordemos que el cuento de Borges hace referencia poco soslayada a ese otro gigantezco edificio de Babel. La Torre de Babel, según el relato bíblico, fue un proyecto demasiado ambicioso por el cual el hombre se vio obligado a pagar un muy alto precio, la imposibilidad de la comunicación: como castigo al pecado del orgullo, Dios quito a los hombres la posibilidad de seguir comunicándose en una misma lengua. ¿Puede un wikipedista perderse entre las innumerables páginas de wikipedia como los bibliotecarios de La Biblioteca de Babel se pierden en sus interminables pasillos?

Más alarmante es la conexión que se puede hacer entre Wikipedia y otro de los cuentos de Borges: "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius". En ese cuento un mundo imaginario descubrierto por el narrador a partir de una versión apócrifa de la Enciclopedia Británica, termina por sustituir al mundo real.

Una idea similar se puede extraer del cuento de Borges y Bioy Caseres "Del rigor en la ciencia", en el que unos geógrafos trazan un mapa de un imperio a escala real. Para el filósofo francés Jean Baudrilleard, vivimos en un mundo en el que ya no existe la diferencia entre ese mapa y el territorio que representa. Ya no sabemos distiguir entre el mundo real y su representación en los medios masivos de comunicación, a tal punto que llegamos a un estado que el llama "hiperrealidad" en el que dicha distinción carece de significado. ¿Wikipedia también aporta a ello? ¿Sabe el lector promedio valorar la diferencia entre un artículo wikipédico y el tema al que se refiere? ¿Wikipedia representa a la realidad o genera una version propia y alternativa de la realidad, una "wikialidad", como la llama jocosamente el comediante norteamericano Stephen Colbert?