sábado, 2 de julio de 2011

El Alquimista

Comentaba hace un par de anos que había visto una lista de los libros más populares en Israel, de la cual sólo me faltaba leer El Alquimista de Paulo Cohelo. Un conocido que estaba por tirar su copia a la basura me lo regaló. Así que me armé de valor y lo leí. Como sospechaba, no es la gran cosa. Un libro tedioso y repetitivo, que no para de martillarte 200 páginas con el mensaje que ya se entendió en el prólogo: crea en sí mismo, escuche a su corazón, cumpla sus suenos (su "historia personal" como lo llama Cohelo). Más que una obra literaria parece un libro de autoayuda.

Los personajes son inverosímiles. Empezando por el protagonista, Santiago, que estudió en un seminario para ser sacerdote, pero luego lo dejó para hacerse pastor por su gusto a viajar. Santiago emprende un viaje a las pirámides de Egipto. Con su educación es extrano que se sorprenda que existe un desierto de miles de kilómetros entre Tanger y Egipto. Bueno, vaya y pase si en el seminario no le ensenaron geografía, pero que tal algo de las sagradas escrituras? Cómo es que no reconoce el nombre del enigmático Malquisedeq Rey de Salem, mencionado en Génesis, Salmos y Epistola a los Hebreos (yo sólo conocía su aparición en Génesis, pero no estudié para cura!). Pero lo peor es el alquimista inglés, que viaja a cuenta de la fortuna de su padre, a pesar de su desesperación por llegar cuanto antes se traslada en camello. Por qué no se toma un puto avión y deja de quejarse ya? Cohelo podría haber salteado ese inconveniente ambientado la novela en tiempos remotos, ya que casi no hay referencias temporales, pero la sitúa a fines del siglo XX desde el prefacio.

El encuentro entre Santiago y Fátima, ese enamoramiento instantáneo tan platónico y exagerado suena falso y artificial. Que las damas me perdonen, pero parece que al pobre chico lo único que le hace falta es un buen polvo. Y qué me dicen del mensaje profundamente machista que le sigue? El sueno de Fátima como mujer del desierto, el sentido de su vida (su "historia personal"), es quedarse esperando a que su hombre vuelva. En comparación, la Penélope de Homero es toda una amazona.


Véase también:

2 comentarios:

  1. yo lo comencé a leer una vez hace años, pero no pase del primer capítulo...

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  2. Lo leí hace muchos años... y me gustó. No obstante leyendo tu "crítica" me ha dado que pensar y también me has sacado una sonrisa. Ahora lo veo algo diferente... me refiero al libro. Eres bastante "realista" y también me da la sensación de que no estás mucho por el mundo de la imaginación... Aun así me han gustado tus palabras.

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