sábado, 4 de abril de 2009

Quién vigila a los comediantes

Uno de los cambios notorios de la versión cinematográfica de Watchmen respecto a la novela gráfica en la que está basada, es la mayor centralidad que recibe el personaje "El Comediante". A mi me hubiese gustado que se le diera más lugar al personaje de Roscharch que es mi favorito, pero entiendo que la elección de resaltar al Comediante ayuda a darle mayor continuidad y fluidez a la narración. El cómic trata de varios personajes a la vez, contiene varias digresiones temporales y argumentos secundarios, no es posible incluir todo eso si al mismo tiempo se pretende atrapar la atención de la audiencia durante dos horas y cuarenta minutos de largometraje. Y a pesar de todo lo que se dejó afuera, el film se apega tanto al original que la primera hora se hace demasiado fragmentada, a mí me quedaba la impresión de estar viendo aún una página fracturada en varias viñetas en lugar de una motion picture (en inglés: imagen en movimiento, sinónimo de película). Pero a medida que la película avanza la figura de El Comediante actúa como un estribillo o leitmotiv que hace de hilo conductor, gracias a ello pude adentrarme en la película.


Al pasar Roscharch a un segundo plano queda relegada la filosofía nihilista que éste representa. En su lugar cobra mayor relieve la filosofía del absurdo que expresa El Comediante. El capítulo del cómic dedicado a Roscharch cierra con una cita del filósofo alemán Friedrich Nietzsche. Aunque en el caso de El Comediante la referencia no sea tan explícita, parece inspirado en el filósofo y escritor argelino ganador del Nóbel de literatura, Albert Camus. En el "Mito de Sísifo", Camus compara la condición humana con la del titán Sísifo, castigado por los dioses, cegado y condenado a cargar un gran peñazco hasta la cima de una montaña por toda la eternidad. Cada vez que Sísifo alcanza la cumbre, la piedra vuelve a rodar cuesta abajo hasta el valle, Sísifo baja y vuelve a empezar. El esfuerzo de Sísifo, al igual que el de los demás vigilantes a los ojos de El Comediante, no conduce a ninguna parte y no tiene ningún significado, no importa cuanto empeño se invierta, no hay ninguna meta a la cuál llegar, no hay logro que valga. Es así que cuando Búho Nocturno ante la ciudad convertida en caos pregunta "qué ha pasado con el sueño americano", El Comediante contesta "se ha hecho realidad". El sueño realmente se cumplió, así como Sísifo realmente llega a la cima de la montaña, pero llegar a la mayor cima y hundirse hasta la mayor depresión es en definitiva la misma cosa.

Frente a la naturaleza sisífica de la existencia humana, Camus propone primero reconocerla y luego revelarse ante ella, no hay que dejar que conduzca hasta el abatimiento y el suicidio, por el contrario, el hombre debe disfrutar de la tarea de arrastrar la roca, ser Sísifo pero con una sonrisa. El Comediante es la versión sádica y macabra del Sísifo feliz y satisfecho de Camus. Reconoce la futilidad de su tarea como vigilante, entiende a la vida como una broma de mal gusto y decide colocarse por encima de la misma: "una vez que te das cuenta que todo es una broma, ser El Comediante es lo único que tiene sentido". Sólo que en lugar de sonreír y disfrutar imaginándose el paisaje que no puede ver, El Comediante se regocija maltratando mujeres y disparando contra todo lo que se mueva.

La filosofía del absurdo de Camus es reconocida también como una influencia de importancia en varias obras de ficción con alto contenido humorístico, especialmente en el teatro del absurdo, entre las cuales destacan las obras de Eugene Ionesco y Samuel Becket. Muy recomendables para reír y reflexionar.


Recomendados:
* The moral examples of watchmen. Este corto ensayo expone una postura aparentemente opuesta a la mía, sostiene que El Comediante representa al nihilismo y Roscharch al existencialismo de Camus. Ambas corrientes filosóficas están emparentadas, hay bastante afinidad entre los dos personajes y Watchmen ofrece un alto grado de complejidad. Aunque no soy ningún entendido en filosofía opino que hay lugar para ambas interpretaciones.
* Watchmen según la inciclopedia.

3 comentarios:

  1. Aunque no leí todo el cómic (sólo el principio, porque tuve que hacerlo para la universidad, justamente en la asignatura de guión, en un trabajo que consistía en adaptar esas secuencias del cómic a un guión cinematográfico), mi sensación ante la película es la misma que describís. Me pareció que intentaron ser muy fieles al original, lo que en la primera mitad hace que haya un número demasiado elevado de flashbacks que cortan el ritmo narrativo completamente. Es una forma de narrar que va bien en el cómic, pero no tanto en el cine. En ese sentido podría decir que la película, aunque no está mal, me decepcionó un poco (sobre todo la primera mitad).

    Por otra parte, a mí también me gusta más el personaje de Rorscharch. No sé si representa más el nihilismo o el existencialismo, si te soy sincero no llegué a analizarlo tanto. Simplemente me gustó ese desprecio con el que habla de la humanidad. La parte misántropa, digamos. Bueno, y también cuando después de lanzarle el aceite hirviendo al presidiario les dice a los demás que son ellos los que están encerrados con él. Pero bueno, ¿a quién no le gustó esa escena?

    ResponderEliminar
  2. Muy buen análisis, me gustó mucho. Sin embargo, desconociendo las intenciones de Alan Moore, es difícil extrapolar personajes y situaciones del cómic a eventos pasados o mitológicos. Muchas veces salen "así".

    Con respecto a Watchmen, me sorprende mucho que la gente la encuentre lenta. No sé, tal vez he visto a propósito tantas pelis rematadamente malas que me cuesta encontrarme con una que me resulte lenta.

    ResponderEliminar
  3. Coincido contigo, mi personaje favorito es Rorschach. Pero es imposible desarrollar tantas personalidades tan complejas en una cinta de 2 horas y media. Pero bueno, un gran homenaje para Alan Moore, aunque el mismo odie las versiones hollywood de su trabajo.

    ResponderEliminar