domingo, 20 de diciembre de 2009

No termina hasta que termina

¡¡¡Arrrrgggghhh!!!
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Esa es la expresión que mejor encarna el sentimiento que me invade cada vez que escucho otro nuevo ranking de lo mejor de la década: las mejores canciones pop de la década, las mejores películas de la década, las mejores fotografías periodísticas de la década, los rankings más inútiles de la década, etc. ¡Arrrrgggghhh! ¡Que todavía queda un año! El año 2010 es parte de la década, se cuenta del uno al diez, no del cero al nueve. Si elaborara una lista personal de enfados triviales de la década, sin duda incluiría en el primer puesto la manía de la gente a terminar la década un año más temprano. Y no, no esperaría hasta diciembre del 2010, ya mismo puedo anunciar con un año de antelación que esa manía ocuparía el primer puesto.

No puedo creer de que ya hayan pasado diez años, parece que fuera sólo ayer, cuando los mismos energúmenos declaraban el fin de mileño (de siglo y de década), 365 días antes de la fecha. Pero en 1999, por lo menos leía y escuchaba por todas partes gente que se molestaba en explicar el error, personas con quienes compartir esa frustación sin importancia. Qué injusticia, ¿es que acaso una década pequeñita no merece la misma protección que recibió el gran mileño? No está bien despreciarla así, no sé a ustedes, pero a mí me ocurrieron infinidad de cosas en los últimos nueve años. Aún tengo algunos asuntos pendientes que acabar antes de que expire la década, tengo que aprovechar bien este giro en torno al sol. No termina hasta que termina. Qué molesto resulta cuando implementan el horario de verano y de pronto esa noche tienes una hora menos, no permitiré que me hagan lo mismo con un año entero.

2 comentarios:

  1. Bufff... Esto es mucho más complicado que el milenio, porque todos nos referimos a las décadas por su nombre para designar una época (cosa que no hacíamos con el milenio). A ver, para que nos entendamos, yo tiendo a decir que nací en "los ochenta", aunque tal y como comentás aquí eso no es cierto porque nací exactamente en 1980. Así que me parece que este error no hay esperanza de que se corrija.

    En cualquier caso, la culpa no la tenemos nosotros, sino el monje aquel que empezó la era cristiana en el año 1 en lugar de hacerlo en el año 0.

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  2. Pasa como con el año 2000, que se olvidaron de contarlo.

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