jueves, 8 de mayo de 2008

Un platillo que vale una pierna.

Hawaii, Estados Unidos - 07.05.2008.

El especial de la casa: el tiburón que le devoró la pierna al chef.

A primera vista Hulalai Garden es un restaurante como muchos otros apacibles y acogedores bufés del archipielago. Situado en la localidad de Koloa del condado de Kauai, una pequeña ciudad con menos de dos mil habitantes que vive del turismo y la pesca, ofrece una variada selección de delicias de la cocina tradicional hawaiiana incluyendo el cerdo a fuego lento, pollo en salsa huli-huli (azucar marrón, soja y ajo) y por supuesto: sopa de tiburón. Este miércoles, Mario y Josefina Puig una pareja de turistas catalanes de 27 y 23 años respectivamente, se sorprendieron al descubrir que el menú incluía una sopa del día un tanto peculiar.

"No le di importancia, pensé que se trataría de un error o que mis conocimientos del inglés me estarían traicionando. La comida aquí es una maravilla, hasta ahora todo había salido de lujo, no vacilé en ordenar la que aparecía marcada como la recomendación del Cheff, la 'Cheff´s Leg Shark Soup'" - Nos cuenta Mario, quien llevaba ya una semana en las islas. Josefina toma a Mario de la mano y añade: -"Más tarde cuando ya ibamos por el postre, el Cheff salió de la cocina y se acercó a preguntarnos si la comida había sido de nuestro agrado, de nuevo, no prestamos atención, vi que le faltaba una pierna y caminaba con muleta, quedé admirada pero no caí en cuenta, recién cuando llegamos al hotel, el recepcionista nos felicitó por nuestro coraje y nos explicó lo que habíamos comido, pobre Mario, le vomité sobre los zapatos".

Wai-puna Roran, pescador de 46 años, residente de Koloa, fue mordido por un tiburón de arrecife gris hace seis meses, mientras intentaba pescarlo. Wai-puna cayó al agua accidentalmente, sus compañeros pescadores Keon Maui (52) y Alika Ulu-lani (39) lograron rescatarlo y fue trasladado en helicóptero al Queen's Medical Center en Honolulú. Durante el incidente el gran pez recibió una herida cerca del ojo derecho, que les permitió a Keon y Alika reconocerlo cuando por casualidad lo pescaron - esta vez con éxito - una semana más tarde.

Wai-puna nació en Honolulú, se mudó a Koloa hace siete años con su esposa Kaila y sus cuatro hijos (Brian, Mark, Jason y Jake), aprovechando los beneficios económicos otorgados por el gobierno de Hawaii, en el marco de un programa para poblar las pequeñas islas hasta entonces aún deshabitadas que quedaban en el archipiélago. Con el dinero del gobierno Wai-puna y sus compañeros compraron varios botes de pesca, el negoció dio sus frutos y con el tiempo logró reunir la suma que le permitió levantar su restaurante hace unos 3 años. El restaurante lo administra su hijo mayor Brian de 20 años, mientras que Wai-puna se sigue encargando de los botes de pesca. Su esposa Kaila es quien maneja la cocina del Hulalai Garden, pero Wai-puna imposibilitado de volver trabajar en los botes luego del accidente, decidió que ya era hora de reintegrarse al negocio familiar y exigió a su mujer que le permitiera encargarse del plato del día.

"No fue por venganza" - Asegura Wai-puna - "Soy un pescador, mi trabajo consiste en pescar peces para que la gente puede alimentarse y disfrutarlos, estoy contento de poder seguir cumpliendo con mi profesión, si me volviera a ocurrir haría lo mismo. Espero estar listo para zarpar dentro de poco".

Por su parte, Mario y Josefina juran que no volverán a aceptar ningún otro plato sin cerciorarse primero que entienden qué es lo que contiene.

Noticia traducida de: Hawaiiandaily

1 comentario:

  1. Si no fue por venganza, me parece extraño que haya puesto tal descripción en el menú.

    Vale, quizá sólo por la impresión, me pregunto a qué sabría.

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