lunes, 2 de junio de 2008

El Nombre de la Risa

Aquí les dejó un par de fragmentos de "El Nombre de la Rosa" de Umberto Eco. Si alguien aún no lo leyó le recomiendo evitar los siguientes spoilers y leerlo íntegro. Si no tienen paciencia para sus cerca de 700 páginas, recomiendo que lean al menos desde el penúltimo capítulo dedicado a la noche del séptimo día, de allí están tomados los siguientes fragmentos. A quienes ya lo leyeron los invito a refrescar esta reflexión sobre la naturaleza del humor.


Contexto: El monje investigador Guillermo se enfrenta al bibliotecario ciego Jorge, tras descubrir que él es causante de las misteriosas muertes de varios monjes de la abadía. Jorge había untado con veneno las páginas de un libro prohibido que no quería que fuese leído por los demás monjes. Al hojearlo, los monjes curiosos morían envenenados. Guillermo intenta adivinar el contenido del libro sin arriesgarse.

"Quiero ver el segundo libro de la Poética de Aristóteles, el que todos consideraban perdido, o jamás escrito, y del que guardas quizás la única copia [...].

La comedia nace de las komai, o sea en las aldeas de los campesinos: era una celebración burlesca al final de una comida o una fiesta. No habla de los hombres famosos ni de gente de poder, sino de seres viles y ridículos, aunque no malos. Y tampoco termina con la muerte de los protagonistas. Logra producir el ridículo mostrando los defectos y los vicios de los hombres comunes. Aquí Aristóteles ve la dispocisión a la risa como una fuerza buena, que puede tener incluso valor cognoscitivo, cuando, a través de enigmas ingeniosos y metáforas sorprendentes, y aunque nos muestre las cosas distintas de lo que son, como si mintiese, de hecho nos obliga a mirarlas mejor, y nos hace decir: Pues mira, las cosas eran así y yo no me había dado cuenta. La verdad alcanzada a través de la representación de los hombres, y del mundo, peor de lo que son o de lo que creemos que son, en todo caso, peor de como nos los muestran los poemas heróicos, las tragedias y las vidas de los santos [...]"



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2 comentarios:

  1. Sólo puedo decir que es una gran película. El libro lo tengo en casa, pero al igual que me pasa con El Quijote, lo tengo a la vista y me da pereza. Con el nombre de la rosa lo intenté, llegué hasta la tercera parte del libro. Otra vez será.

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  2. Nada, también lo conozco por la película.

    Lo cierto que es la hipótesis de la comedia perdida, luego encontrada y de nuevo perdida en un incendio es algo que atrae a la imaginación.

    Si aprendiéramos a reir, podríamos burlarnos del mismo dios, ja.

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